jueves, 27 de agosto de 2015

CARGA Y RESPONSABILIDAD

Cada uno que aporte y asuma lo que le corresponde




Comparto esta historia que ha llegado a mí de varias maneras, pero no se de su autor o autora.

Es un bello relato para que reflexionemos:







MI MADRE TENÍA MUCHOS PROBLEMAS


Había estado adelgazando peligrosamente y estaba deprimiéndose.
Era irritable, gruñona y amargada. Hasta que un día, de pronto, ella cambió. La situación estaba igual, pero ella era distinta.
 "Viejita, dijo mi padre, llevo tres meses buscando trabajo y no he encontrado nada, voy a tomar unas cervezas con los amigos"
- Ah, okey (contestaba mi madre), ya encontrarás.
"Mamá, (dijo mi hermana), choqué el coche"
- Ah, okey (suspiró mi madre), llévalo al taller, busca como pagar y por lo pronto muévete en bus.
"Mamá, (dijo mi hermano), suspendí todas las materia en la facultad.
- Ah, okey, ya te recuperarás y si no pues repites el semestre, pero te lo pagas tú.
"Nuera, llegó diciendo su suegra, que siempre la fustigaba y la encaraba....vengo a pasar unos meses con ustedes.
- Ah, okey, acomódese en el sillón y coja unas mantas del armario.
Todos se reunieron preocupados al ver estas "no reacciones" de mi madre. Sospechaban que hubiera ido al médico para que le recetara unas pastillas de Alpinchimadrina de 1000 mg. Seguramente estaría tomando una sobredosis.
Propusimos hacer una "intervención" a mi madre para alejarla de cualquier posible adicción que tuviera hacia algún medicamento anti-encabritamiento.
Pero cual fue nuestra sorpresa, que cuando nos reunimos en torno a ella, explicó:
- Me tomó mucho tiempo darme cuenta de que cada uno es responsable de su vida. Me tomó años descubrir que mi angustia, mi mortificación, mi depresión, mi enojo y mi estrés, no solo NO resolvían sus problemas sino que AGRAVABAN los míos.

Yo no soy responsable de las acciones de los demás, pero si soy responsable de las reacciones que exprese ante eso.

Por lo tanto, llegué a la conclusión de que mi deber para conmigo misma es mantener la calma y dejar que cada quien resuelva lo que corresponde. He tomado cursos de Yoga, de Meditación, de Milagros, de Desarrollo Humano, de Higiene Mental y de Programación Neurolingüística...y hay un denominador común: Que yo solo puedo tener injerencia sobre mi misma, ustedes tienen todos los recursos necesarios para resolver su propia vida.

Yo solo podré darles mi consejo si a caso me lo pidieran y de ustedes depende seguirlo o no. Así que de hoy en adelante, yo dejo de ser el receptáculo de sus responsabilidades, el costal de sus culpas, la lavandera de sus remordimientos, la abogada de sus faltas, la depositaria de sus deberes o su llanta de refacción para cumplir sus responsabilidades.
Los declaro a todos adultos independientes y autosuficientes.

Todos se quedaron mudos.
Ese día la familia comenzó a funcionar mejor...porque cuando mamá está bien, todos en la casa sabrán lo que les toca hacer.

Autor desconocido




1 comentario:

  1. Tiene toda la razón ésta viejita,con el tiempo llegas a ésta conclusión,aunque cuesta asimilarlo

    ResponderEliminar